Etiqueta: Valparaíso Sporting

  • El Derby no se compara: la atrevida ignorancia del presidente de Deportes Limache

    El Derby no se compara: la atrevida ignorancia del presidente de Deportes Limache

    Las declaraciones del presidente de Deportes Limache no solo sorprenden por el tono, sino por el profundo desconocimiento de lo que significa El Derby para el deporte chileno. Comparar la autorización de público para una jornada del turf con un partido de fútbol en provincia no es solo una mala analogía: es una falta de comprensión histórica, cultural y deportiva.

    Para quienes no siguen de cerca la polémica, el origen del conflicto es simple. Deportes Limache no pudo jugar con el aforo que pretendía ante Colo Colo, debido a exigencias de seguridad y disponibilidad de Carabineros. Desde ahí, su presidente César Villegas decidió apuntar contra el sistema completo, cuestionando por qué El Derby —que se corre este domingo en Viña del Mar— puede convocar a más de 60 mil personas, mientras su club enfrenta restricciones severas. El problema es que el argumento parte torcido desde la base.

    El Derby no es “una carrera más”. Es una tradición con 141 años de historia, ininterrumpida incluso en contextos mucho más complejos que los actuales. Se ha corrido en pandemia, en tiempos de guerra civil, en medio de tragedias nacionales y regionales. No por capricho, sino porque es parte del patrimonio deportivo y cultural del país. Es, sin exagerar, la segunda gran fiesta nacional después de las Fiestas Patrias, muy por encima de cualquier contingencia puntual del fútbol profesional.

    Reducir El Derby a una actividad ligada a las apuestas, como insinuó el dirigente, resulta irónico viniendo de quien preside un club auspiciado precisamente por una casa de apuestas de dudosa procedencia. Ahí la crítica pierde fuerza y se transforma en contradicción. ¿Qué se está cuestionando realmente? ¿El modelo, la seguridad o simplemente la frustración por una mala gestión del propio evento?

    Tampoco ayuda el tono victimista con el que se intenta instalar la idea de que “en Santiago sí y en regiones no”. El Derby se corre en Viña del Mar, no en la capital, y convoca un público diverso, familiar y transversal, con una planificación de seguridad que se trabaja durante meses y no se improvisa en la semana previa. Esa es una diferencia clave que parece ignorarse deliberadamente.

    Y si bien no es el foco central de esta discusión, cuesta no mencionar de pasada que el mismo presidente que hoy da lecciones sobre prioridades deportivas arrastra cuestionamientos por la multipropiedad reconocida entre Deportes Limache y San Luis de Quillota. Un tema sensible, pendiente y que habla más de conflictos estructurales del fútbol chileno que de supuestas discriminaciones coyunturales.

    Nadie discute el derecho de Deportes Limache a crecer, consolidarse y aspirar a estadios llenos. Pero exigir trato equivalente a eventos centenarios, sin entender su peso histórico ni asumir responsabilidades propias, es confundir el debate. El respeto por la historia no se negocia, y menos se relativiza desde la ignorancia.

    El Derby no se compara. Y quien no lo entiende, difícilmente está en condiciones de dar cátedra sobre prioridades deportivas en Chile.

  • Created va por la consagración final en Viña

    Created va por la consagración final en Viña

    Created llega a El Derby 2026 como uno de los nombres fuertes de la generación y con argumentos suficientes para aparecer como favorito de la prueba. El hijo de Mendelssohn defiende los colores del Stud Marenga y es preparado por Juan Pablo Baeza, quienes llegan al Máximo Desafío con una campaña sólida desde el Club Hípico de Santiago.


    En ocho presentaciones, Created suma cinco victorias, destacando su triunfo en El Ensayo (Grupo I), además de imponerse en el Alberto Vial Infante (Grupo I), el Álvaro Covarrubias (Grupo III) y el Cotejo de Potrillos (Grupo III), resultados que lo instalaron de lleno en la discusión por ser el mejor caballo de su generación.


    Para la carrera de este domingo, el alazán será conducido por Óscar Ulloa, ganador del Máximo Desafío en 2023 con Fortino y en 2024 con Kay Army (ambos triplecoronados). El látigo vuelve así a una prueba que conoce bien y donde ha sido protagonista en las últimas temporadas.


    En cuanto a su forma de correr, Created suele ubicarse en la mitad del lote para avanzar con fuerza en los tramos finales, un planteamiento que le ha dado buenos resultados y que volverá a intentar sobre los 2.400 metros del césped en el Valparaíso Sporting. En esta oportunidad, largará desde la partida 10 y asoma como uno de los ejemplares a seguir en la prueba.


    Con campaña y experiencia a favor, Created buscará confirmar en la pista el favoritismo que lo acompaña en la antesala del Derby 2026. ¿Le ves opciones?


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  • Anyelo Rivera y Kiasora: la experiencia y un nuevo desafío en El Derby

    Anyelo Rivera y Kiasora: la experiencia y un nuevo desafío en El Derby

    Hablar de Anyelo Rivera y El Derby es referirse a una relación histórica con la prueba más importante de la hípica nacional. El látigo colombiano, uno de los jinetes más exitosos en el césped viñamarino, vuelve a decir presente en el Máximo Desafío con la ilusión intacta de sumar su sexto triunfo en el clásico de Viña del Mar.


    Rivera ha construido una marca difícil de igualar en los últimos 20 años, imponiéndose en cinco ediciones entre 1998 y 2004. Su primera victoria llegó en 1998 con Mash One, para luego repetir en 2001 con Millalonco, en 2002 con Mister Acpen y en 2003 con Showbiz, ejemplar con el que además estableció el récord de los 2.400 metros en Viña del Mar, registro que se mantuvo vigente hasta 2014, cuando fue superado por Solaria. En 2004 cerró su racha dorada con Mocito Frescolín, confirmando su condición de verdadero especialista en esta prueba.


    Este año, Anyelo Rivera buscará volver a lo más alto montando a Kiasora, defensora del Stud Haras Don Alberto y que es preparada por Julio Orellana. La hija de Lookin At Lucky llega a Viña del Mar con una campaña de tres victorias en diez presentaciones, todas logradas en el Club Hípico de Santiago, mostrando regularidad frente a su generación.


    Entre sus actuaciones más destacadas figuran su salida de perdedora en 1.600 metros, el triunfo en el Clásico Lisímaco Jaraquemada sobre 2.000 metros (Grupo III) y su victoria en el Nacional Milla. Además, fue segunda en El Ensayo, dejando una grata impresión en el apostador. Su última presentación fue el pasado 26 de diciembre en Las Oaks, 2.000 metros (Grupo I), donde remató en el séptimo lugar, resultado que no alcanzó a reflejar completamente sus reales capacidades.


    Pese a ese traspié, Kiasora cuenta con un grupo de adeptos que confía en que el cambio de escenario y la experiencia de Anyelo Rivera puedan ser factores determinantes. No son pocos los que creen que la hembra puede encontrar en el aire viñamarino y en las manos del jockey colombiano el complemento ideal para rendir al máximo nivel y quedarse con El Derby.


    Haras Don Alberto, actuales ganadores del clásico junto a Lucky Red, buscarán revalidar su protagonismo en la prueba más importante del verano, mientras Rivera intentará seguir agrandando su leyenda en El Derby.


    La respuesta llegará este domingo 1 de febrero, cuando Viña del Mar vuelva a vestirse de gala para una nueva edición del clásico más esperado del turf chileno.


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  • Guillermo Pérez, una evolución constante que hoy ilusiona

    Guillermo Pérez, una evolución constante que hoy ilusiona

    El crecimiento de Guillermo Pérez en el Valparaíso Sporting no es producto de la casualidad. El jinete viñamarino ha construido una carrera basada en el trabajo diario, la constancia y una progresión sostenida que, temporada tras temporada, lo ha llevado a consolidarse como uno de los nombres más confiables y competitivos del circuito hípico.

    Los números respaldan ese avance. En la temporada 2025 firmó su mejor campaña al finalizar en el segundo lugar de la estadística local con 77 triunfos, confirmando su madurez profesional. En 2024 había ocupado el tercer puesto con 59 victorias, mientras que en 2023 y 2022 terminó sexto con 50 y 51 triunfos respectivamente. Ya en 2021, con un octavo lugar y 45 victorias, comenzaba a perfilar una trayectoria ascendente que hoy se sostiene con hechos.

    Pero el reconocimiento que ha alcanzado Guillermo Pérez va más allá de las cifras. Su presencia constante en las mañanas, el compromiso con cada monta y la defensa de los vales del apostador le han permitido ganarse el respeto del medio. Preparadores, propietarios y colegas coinciden en destacar su humildad, su seriedad y una ética de trabajo que se mantiene intacta pese al crecimiento de sus resultados.

    En ese proceso, el apoyo familiar ha sido determinante. Pérez siempre ha reconocido el respaldo incondicional de su familia y de su pareja, quienes lo acompañan en un camino exigente y de grandes sacrificios. A ello se suma su compromiso y entrega en Dios, que siempre expresa con orgullo y convicción, como un pilar fundamental en su vida personal y profesional, aspecto que suele resaltar cada vez que tiene la oportunidad de tomar la palabra.

    Con ese respaldo tan importante y una curva de rendimiento claramente ascendente, el 2026 se perfila como un año clave en su carrera. El propio desarrollo de su campaña abre la ilusión de una explosión definitiva, ya sea consolidándose con fuerza en la capital o luchando por su primera estadística en el Valparaíso Sporting.

    Una evolución construida sin estridencias, paso a paso, pero con resultados cada vez más sólidos, que hoy permite mirar el futuro con optimismo y proyectar a Guillermo Pérez como uno de los protagonistas de la hípica chilena en esta nueva temporada que comienza.

  • El Derby se siente… pero hay silencios que pesan

    El Derby se siente… pero hay silencios que pesan

    El Valparaíso Sporting comenzó a promocionar El Derby 2026 en sus redes sociales con una publicación que apela a la emoción y a la historia de la jornada hípica más importante del país. El mensaje busca instalar anticipadamente el ambiente del evento y reforzar su carácter continental. Sin embargo, más allá del entusiasmo declarado, la comunicación deja en evidencia omisiones relevantes y decisiones que generan legítimas dudas.

    Entre los espacios mencionados para vivir la jornada aparecen los sectores de Socios, Paddock y Galería, pero la sorpresiva ausencia del sector cancha no pasa inadvertida entre los seguidores hípicos. Se trata de un espacio emblemático, profundamente ligado a la identidad del recinto y a las imágenes más recordadas de El Derby a lo largo de su historia. Su posible exclusión no es un detalle menor, especialmente considerando que en la versión anterior prácticamente quedó inutilizado producto de restricciones que alejaron al público.

    La interrogante es clara: ¿qué orientación está tomando Valparaíso Sporting respecto a su principal evento? No se trata únicamente de accesos o logística, sino de una definición de fondo sobre qué tipo de Derby se quiere construir y para quiénes. Cuando un espacio histórico desaparece del relato oficial, el mensaje que se transmite resulta, al menos, preocupante.

    Tal como ocurrió en 2025, no sería extraño que más adelante se responsabilice a factores externos o a las autoridades de turno. Sin embargo, ese argumento pierde fuerza cuando desde el propio recinto se ha señalado reiteradamente que la planificación de cada versión comienza apenas finaliza la anterior. Un año completo debiera ser suficiente para anticipar escenarios, generar acuerdos y comunicar con claridad.

    Y bajo ese punto también queremos detenernos, porque la comunicación vuelve a quedar en entredicho. Resulta incomprensible que las redes sociales de un recinto que se autodefine como sede de la carrera hípica más importante a nivel continental presenten un manejo tan deplorable y desconectado de la actividad. Más aún cuando dicha labor está en manos de una agencia que evidencia un desconocimiento evidente del mundo de las carreras, recurriendo a textos genéricos, sin profundidad ni identidad hípica. En esa materia el Club Hípico de Concepción, Hipódromo Chile y Club Hípico de Santiago le sacan miles de cuerpos de ventaja al Sporting a la hora de vender sus grandes clásicos.

    Esta situación no solo afecta a los medios especializados y a los profesionales que cubren la actividad durante todo el año. También representa una falta de respeto hacia el público que valora la hípica y espera una comunicación a la altura del evento que se intenta promover. Año tras año, lejos de mejorar, la estrategia comunicacional parece retroceder.

    A ello se suma una preocupación recurrente: el riesgo de volver a priorizar el espectáculo musical por sobre la jornada de carreras. El Derby no necesita artificios para sostener su relevancia. Su valor reside en la pista, en los caballos, en los jinetes y en su historia. Prueba de ello fue la pérdida de una oportunidad única con la ausencia del jockey Frankie Dettori y su retiro de las pistas en El Derby, consecuencia de gestiones que nunca fueron explicadas con la transparencia necesaria.

    El Derby se anuncia con anticipación, pero su prestigio se construye con decisiones coherentes, planificación responsable y una comunicación que entienda y respete la hípica. Si el Valparaíso Sporting pretende sostener su condición de referente continental, debe comenzar por actuar y comunicar en consecuencia a la fiesta hípica más importante que tenemos como apasionados de esta actividad. De corazón esperamos que la cancha este habilitada, tal como históricamente ha sido. En caso contrario, ya podemos decir que han acabado con el Máximo Desafío.

  • Valparaíso Sporting anuncia su programa de temporada verano 2026

    Valparaíso Sporting anuncia su programa de temporada verano 2026

    El Valparaíso Sporting dio a conocer su temporada de verano 2026, donde se destacan los principales estelares que se disputarán entre enero y marzo, incluyendo el Derby y la Copa Jackson, así como la programación de la Triple Corona local para 2 años.

    El recinto ubicado en Avenida Los Castaños enfrentará esta temporada con la responsabilidad de mejorar la organización y el «papelón» que vivieron tras no conseguir los permisos de las autoridades para hacer asados y volver a las tradiciones que eliminaron de raíz durante este año.


    Fechas de los grandes clásicos


    Entre los principales eventos del verano se encuentran:

    El Derby (Grupo I): Domingo 1 de febrero, 2.400 metros, pista césped.


    Copa Jackson (Grupo II): Domingo 4 de enero, 1.900 metros, pista césped.


    Otros clásicos destacados incluyen:


    Alberto Solari M (Grupo III): 1.600 metros, Condicional Hembras 3 años, domingo 1 de febrero.


    Thompson Matthews: 1.600 metros, Condicional 3 años, miércoles 18 de marzo.


    Municipal de Viña del Mar: 1.900 metros, Peso Reglamento, domingo 22 de febrero.


    En cuanto a carreras listadas, se destacan:


    Copa El Mercurio: 1.600 metros, Handicap Libre, miércoles 14 de enero.


    Hugo P. Bourchier: 1.600 metros, Condicional Machos 3 años, domingo 1 de febrero.


    Y otros clásicos importantes:


    Criadores F.S. de Carrera “Guillermo Aguirre B.”: 1.400 metros, Condicional Machos y Hembras 3 años, domingo 4 de enero.


    Federico C. Prain: 1.000 metros, Condicional 2 años, domingo 11 de enero.


    Lionel Wodehouse: 1.000 metros, Handicap Libre, domingo 1 de febrero.


    Stud Book de Chile: 1.400 metros, Handicap Libre, domingo 1 de febrero.


    Carlos Alvarez Condarco: 1.000 metros, Condicional 2 años, domingo 1 de febrero.


    Festival de Viña del Mar: 1.200 metros, Handicap, arena, miércoles 25 de febrero (novedad de la temporada).


    Triple Corona local para 2 años


    La Triple Corona para ejemplares de 2 años contempla tres fechas fundamentales:

    Abril: El Estreno Nicanor Señoret – 1.300 metros, Condicional Machos y Hembras, pasto.


    Mayo: Gran Premio Gonzalo Bofill de Caso – 1.400 metros, Condicional Machos y Hembras, pasto.


    Junio: Copa de Plata – Italo Traverso P. – 1.600 metros, Condicional Machos y Hembras, pasto.


    Estelares destacados durante el resto del año


    Entre los eventos más importantes del segundo semestre figuran:


    Agosto: Valparaíso Sporting, 1.900 metros, Peso Reglamento, Machos y Hembras de 3 años y más, pasto.


    Diciembre: Alfredo L.S. Jackson, 1.900 metros, Condicional Machos y Hembras de 3 años, pasto.


    Otros premios con tradición: Copa El Mercurio, Hugo P. Bourchier, Gustavo Rivera Baeza (octubre), Victor Raby y Carlos Raby (noviembre) y Asociación de Propietarios F.S. de Carrera A.G. V Región (noviembre).


    Selección de ejemplares para el Derby 2026


    El Valparaíso Sporting confirmó que la selección de ejemplares para el Derby 2026 seguirá el mismo criterio que en la edición anterior, priorizando ganadores de clásicos por grupo, figuraciones destacadas y el índice en handicap automático.


    Para esta edición, se registraron 175 preinscritos en el primer llamado, cifra que aumentó tras el segundo llamado con nombres como: A Todo Galope, Amada Mila, Churruco, Cordon del Caulle, Created, Eccentric, Himalaya Spirit, Kiasora, Mi Monchi Monch, Mi Precioso, Salto Eterno, Teao y Up and Flight.


    El tercer y último llamado para inscribirse en el Derby será hasta el jueves 22 de enero de 2026 a las 09:30 horas, con un valor de inscripción de $5.000.000 más IVA.

  • Preparadores responden a posible caso de Anemia Infecciosa Equina en Viña

    Preparadores responden a posible caso de Anemia Infecciosa Equina en Viña

    Durante las últimas horas comenzó a circular un rumor sobre un posible caso de Anemia Infecciosa Equina (AIE) en los corrales del Valparaíso Sporting, lo que generó preocupación entre preparadores, propietarios y trabajadores del recinto hípico de Viña del Mar.

    Frente a esta situación, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) activó de inmediato su protocolo sanitario, que contempla la prohibición temporal de ingreso y salida de ejemplares desde y hacia el recinto ubicado en Avenida Los Castaños. Por su parte, la administración del Sporting notificó oficialmente la medida a los gremios mediante un memorándum interno que señala lo siguiente: 

    «Se informa a los señores preparadores que, en atención a una sospecha derivada de una sintomatología posiblemente asociada a la Anemia Infecciosa Equina en un ejemplar que reside en nuestro recinto, y como medida preventiva y de protección, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) determinó que, a contar de este momento, queda prohibido el ingreso y salida de ejemplares desde y hacia el Valparaíso Sporting Club. Esta medida se mantendrá vigente hasta contar con los resultados de los exámenes realizados durante la presente jornada, los cuales se esperan para mañana en la tarde.

    Anemia Equina Memorandum

    En conversación con indice1.cl, el presidente de la Agrupación de Preparadores del Valparaíso Sporting, Braulio Gómez, llamó a la calma y remarcó que, por ahora, se trata únicamente de un rumor en evaluación.

    “Efectivamente, hay rumores, el veterinario oficial que es el Doctor Gonzalo Durán se acercó a las instalaciones donde está el caballo que supuestamente está con anemia y le hicieron los exámenes de rigor”, señaló Gómez. 

    Yo pienso que puede ser solamente un rumor porque cuando los caballos están con anemia, están en un periodo totalmente deteriorado y este ejemplar al parecer no, entonces yo confío que los resultados de mañana van a ser negativos y que solo es un rumor que se esparció”, añadió.

    Cabe recordar que la Anemia Infecciosa Equina es una enfermedad viral que afecta exclusivamente a caballos. No tiene cura ni vacuna, y se transmite por insectos o por instrumentos contaminados. En Chile su denuncia es obligatoria ante el SAG, aunque los casos detectados en el país han sido pocos y aislados, el caso más conocido fue el ocurrido en el Club Hípico de Santiago en mayo del 2024.

  • Claudia Ramírez, sanar con amor y vivir entre caballos

    Claudia Ramírez, sanar con amor y vivir entre caballos

    En la vida hay amores que sanan y otros que no necesitan palabras, solo miradas, respiraciones suaves y el roce de una frente contra un hermoso finasangre. Así es la filosofía de la cuidadora Claudia Ramírez Leiva, quien dejó la típica vida ordenada y formal de una oficina para entregarse por completo a estos nobles animales que forman parte importante de su alma. 

    Madre, abuela y mujer de profunda entrega, encontró en la hípica un refugio para sanar su cuerpo y su corazón, y en cada caballo, un lazo único e irrepetible. Cada día, antes de que el sol asoma por nuestra ciudad, Claudia se levanta lista para traspasar todo su cariño en el trabajo. En un mundo donde el cuidado a veces pasa desapercibido, ella resiste con ternura y fuerza, demostrando que el amor verdadero se construye en el silencio y la dedicación.

    Claudia actualmente trabaja en el corral del preparador Víctor Caballería, en el Valparaíso Sporting, donde su rol va mucho más allá del cuidado de los caballos. Ella los escucha, los comprende y los acompaña como una madre lo haría con sus hijos. Entre los ejemplares que tiene a su cargo están “Eres Dulce Amor”, “Corazón Noble”, “Ignacio Andrés”, “Merengón” y “Gran Cafrune”. A cada uno le entrega algo único: un gesto, una palabra, una rutina hecha con cariño. No busca reconocimiento ni trofeos; su mayor premio es verlos sanos, tranquilos y listos para ser felices en la pista de carreras.

    Yo no los cuido… los amo. Y ellos, aunque no hablen, me lo devuelven todos los días”, dice con una emoción que no puede ocultar.

    Claudia Ramírez

    ¿Cómo llegaste a la hípica?

    Veníamos a trotar con una amiga al Sporting, y fue mi actual pareja, Jaime Olguín, quien me mostró este mundo. En ese tiempo él trabajaba con Wilfredo Mancilla y yo llegué a ese corral como su amiga, aún no éramos pareja. Pero un día, Jaime me dijo: “¿Le gustaría venir a ver los caballos?” Y yo le respondí: “La verdad, me encanta, algún día te voy a tomar la palabra”. Pasaron casi dos meses y un día me volvió a invitar. Le dije que después de trotar iba a pasar. Y así llegué al corral de “Don Willy”.

    Desde entonces se me hizo costumbre ir todos los días. Terminaba de correr y me iba directo a darle zanahorias a los caballos. “Don Willy” me abrió las puertas de su corral y me dijo que podía ir cuando quisiera. Empecé a llevarle zanahorias a todos y él comenzó a notar que tenía un feeling especial con ellos. Me decía: “Claudita, las puertas están abiertas, venga cuando quiera”.

    Además, mi hija ama tanto a los caballos como yo así que me pedía ir a verlos. Entonces “Don Willy” nos tomó tanto cariño que incluso nos pasaba los ponys y algunos caballos de carrera para montar. Había uno que la Feña le puso “Bad Bunny”. Lo montábamos dentro del corral; yo arriba y ella caminando al lado. 

    Claudia Ramírez 2

    ¿Y cómo tomaste la decisión de entrar definitivamente a este mundo? 

    Jaime (Olguín) me enseñó su trabajo en solo una semana. A él justo le ofrecieron irse de cuidador y capataz con los caballos del Leontina, así que me preguntó si quería ir con él. Aún no éramos pareja. Yo le respondí que una cosa era darles cariño y otra muy distinta era trabajar con caballos. Sin embargo, él me dijo: “Yo le enseño el trabajo”.

    En ese tiempo él cuidaba a Puerto Hamburgo, uno de los caballos con los que más tenía feeling. Me enseñó a agarrar una mano o una pata. Es muy distinto hacerles cariño desde afuera que estar con ellos dentro de una pesebrera.

    Y así llegamos al Leontina. Tenía excelentes compañeros como Francisco, al que todos le dicen “Pecho e Palo”; a él lo quiero mucho, me enseñó un montón. Muchos no entienden su forma de ser, pero para mí fue clave. Siempre me defendía, porque este mundo es muy machista y no todos aceptan que una mujer trabaje en esto. Era la típica envidia, pero él siempre decía: “¡Cuidado con la Chimu!”. Me dice Chimu porque cuando me conoció yo trabajaba en una oficina, con tacos y traje. Y después me veía toda desordenada, con los pelos parados (ríe).

    A mi hija le puso «La Espejito» y a la hija de Jaime, «La Pitusa».

    ¿Cómo fue ese cambio desde el trabajo de oficina a la hípica?

    Sinceramente, fue un cambio que hice por amor. Lo que pasa es que yo no los veo como caballos, para mí son hijos. Si se enferman, es como si se enfermara uno de los míos. Cuando murió Starlink, sentí que se me había ido un hijo. O cuando se llevaron a Zucchero y a Double Black, que también cuidaba. 

    Cuando el jefe decide que hay que venderlos, trasladarlos o incluso sacrificarlos, se te viene el mundo abajo. Ahí es cuando uno se pregunta los motivos para estar aquí, ya que uno termina sufriendo por decisiones que toma otra persona.

    ¿Cómo es la relación con tus compañeros?

    En general es buena, siempre he tenido una buena conexión con la gente que trabajo. Soy como la mamá de muchos. Les hablo claro; al pan, pan y al vino, vino. Muchas veces tengo que hablarles como hablo en la casa, como mamá.

    Dejar la oficina fue una decisión muy difícil. Pasé de ganar un buen sueldo y estar impecable en una oficina a andar toda cochina. Hasta el día de hoy me cuesta. A veces, cuando hay carreras los miércoles, en la mañana voy a mi otro trabajo y luego tengo que llevar a los caballos a correr. Me cuesta ir sin ducharme, sin estar presentable. Pero aquí me siento libre.

    ¿En qué año comenzaste como cuidadora y cómo fueron tus inicios?

    En 2019. Empezamos con los caballos del Leontina, en el corral de Ernesto Guajardo; él me sacó la patente. Luego, nos fuimos al Sumaya, donde Jaime (Olguin) era capataz. Entre los dos tuvimos a cargo 13 caballos y también trabajamos con el preparador Aníbal Norambuena.

    Uno de los caballos de Jaime se llamaba Ticket de Cambio. No era muy bueno, pero era un amor. Si no le daba un beso en la mañana, no me dejaba tranquila. Yo pasaba por debajo de sus patas y él ni se movía. 

    Después Jaime se fue a Estados Unidos y llevamos nuestro caballo al corral de “Beto” Ferrero. Al principio yo solo iba a ver a mis caballos, pero un día “Beto” me dijo: “¿Será mucho pedir que cuide otros también?”. Yo le dije que solo iba a ver a los míos, pero me insistió porque veía la dedicación. Terminé cuidando seis caballos más.

    Me tocó trabajar con Todd Pletcher en Estados Unidos. Luego, ya de vuelta, me vine con el “viejo” Víctor Caballería, que es un excelente patrón. Me respeta mucho y confía plenamente en mí. Nunca han tenido que decirme qué hacer, yo ya sé lo que corresponde. Acá tenemos un equipo súper acogedor, sin envidias. Si hay un problema, lo hablamos de frente.

    Te veo una conexión especial en este corral con Eres Dulce Amor…

    Sí, esa yegua es especial. Yo digo que es una enviada de Dios. El dueño deseaba que la cuidara antes de que la amansaran. Yo le decía que no montaba, pero él insistía: “Si usted la cuida, Jaime la va a montar”. Jaime ya no quería seguir amansando, pero aceptó por mí.

    Yo le pongo alabanzas en la pesebrera y le hablo: “Tú te vas a llenar de energía porque en cada galope vas a sanar a alguien”. Me escucha, me mira y tuvimos una conexión desde el primer día. 

    Una vez me fui y ella dejó de comer. Volví, le hablé, y al día siguiente se comió todo. Me ha corrido dos carreras. La primera no se cuenta porque salió mal, tuvo muchos contratiempos y aún así logró llegar octava. Pero la segunda, me ganó con Piero Reyes. Ahí confirmé que ella era muy especial. 

    N. de la R: En la actualidad la ejemplar ha corrido cinco carreras, figurando cuarta en su última presentación disputada el 4 de agosto de 2025 en el clásico Bartolomé Puiggros, I etapa de la Triple Corona Local de los 3 años en el Valparaíso Sporting.

    ¿Crees que el trabajo de los cuidadores está invisibilizado?

    Totalmente. El entrenador es la cabeza, claro, pero nosotros estamos en el día a día. Nosotros los curamos, caminamos con ellos, los cuidamos con amor. Por ejemplo, con Corazón Noble y Starlink yo llegaba a las 6 am y no me iba hasta las 8 pm porque sabía que debía ducharlos, caminar con ellos, hacer compresas. Es un sacrificio enorme.

    Hay cuidadores que limpian y listo. Para mí no, esto es una responsabilidad. Sea barrer una calle o cuidar un caballo, siempre debes dar lo mejor de ti y más aún siendo mujer. La hípica es muy machista. Cuando una llega, te miran raro. Pero yo aprendí y trato de hacerlo bien.

    ¿Faltan más mujeres en la hípica?

    Obvio que sí. Por ejemplo, en el Sporting hay mujeres que hacen muy bien su trabajo. Una de ellas es Linda, que también es cuidadora y trabaja con Rodrigo Silva. Ella tiene una conexión hermosa y muy especial con los caballos. Es un ejemplo a seguir, porque en Estados Unidos hay muchas mujeres y tenemos más dedicación, más cuidado y más amor.

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    Yo no me voy si no les dejo las uñas con grasa o bien lavadas. Cuando viene el doctor Troncoso me dice que no ha visto cuidadores que les laven las uñas a los caballos con balde y yo lo hago. Es parte del cariño.

    Nos llama la atención que siempre te vemos con un niño en los días de carreras, ¿nos puedes contar quién es?

    Es Lucas, hijo de Elías, cuidador de Gonzalo Vegas. Cuando yo iba al corral de Tanytus él estaba ahí y empezó a hablarme de todos los caballos. ¡Se sabía el historial de todos! Hasta el peso. Me decía: “Tía, este ha corrido tantas veces, lo montó tal jinete”. Su papá dice que en vez de ver monitos, ve carreras. Le digo que está pintado para entrenador. Desde entonces me sigue a todos los corrales.

    Hablé con su mamá y me autorizó. Yo soy estricta, pero me gusta enseñarle a los niños. Un día me dijo: “Tía, falta algo en la pizarra de llevadas… ¡yo po!” (ríe). Así que puse: “Claudia y Luquitas”.

    Todos piensan que es mi hijo. El día que ganó Soul Queen, la veterinaria me preguntó si era mío. Le respondí: “Es mi hijo adoptivo”. Su mamá a veces le cambia permisos por notas y él está feliz. Me acompaña a todas.

    ¿Cómo compatibilizas tu rol de mamá con este trabajo?

    Es lo que más me cuestiono. Jaime a veces se enoja porque no descanso bien, ya que tengo otro trabajo tres días a la semana, salgo temprano, voy al otro trabajo, vuelvo, llego a casa, cocino, limpio, plancho y a veces son las 11 de la noche y aún estoy en pie. Ahora recién estoy retomando el gimnasio, después de tres años enferma.

    ¿Le faltan horas al día?

    ¡Todas! Termino muerta, con dolores. Porque además soy mamá, abuela y cuidadora. A veces ayudo al “viejo” con más caballos, pero no me da el cuerpo. Antes llegué a cuidar siete.

    ¿Cuál ha sido tu mayor alegría como cuidadora?

    Verlos sanos es más importante que ganar. Es emocionante ver a uno que daban por desahuciado volver a verlo ganar. Poder decir: “Lo logré”. El veterinario me dice: “A la Claudita no tengo que decirle nada”.

    Gran Cafrune, por ejemplo, se lesiona una manito cuando corre. Busco mático, hago compresas, me esfuerzo. Con Corazón Noble tengo una conexión muy especial, volví después de mi enfermedad y sentí que me estaba esperando. A veces me pregunto qué hago aquí, pero ellos me responden.

    ¿Y tu pena más grande? 

    La muerte de Starlink me marcó mucho. Gente de otros corrales tiraba la típica “pela”: “¿Y cuándo se te muere tu caballo?”. Me daban ganas de pelear. No le deseo el mal a nadie, menos eso.

    Perdí a mi segundo hijo. Sé lo que es ese dolor, y esto es parecido. Estuve dos semanas en que entraba a una pesebrera y lloraba. El “viejo” me preguntaba: “¿Qué te pasa, te pisó un caballo?”. Y no, simplemente me acordaba de él. No me entendían pero uno es distinta, tiene otra sensibilidad. 

    ¿Cuál es tu mayor sueño en la hípica?

    Me han ofrecido que me siga especializando y ser capataz, pero no sé si eso va conmigo. Yo soy feliz como cuidadora. Esa conexión diaria, estar en la pesebrera, que el caballo te escuche, eso me llena.

    ¿Cómo es un día completo en la vida de Claudia?

    Me levanto a las 5:30 AM, a más tardar a las 6:00 AM; lavo ropa, cocino, dejo el almuerzo listo y a las 6:30 ya estoy en el corral. Tres días a la semana voy a otro trabajo a las 9:30 horas; vuelvo entre mediodía y la 13:00 hrs. Termino todo y no me voy hasta que esté impecable. Soy maniática con el orden. Reviso caballo por caballo.

    Llego a casa, hago aseo, a veces voy al gimnasio y recién a las 21:30 horas puedo acostarme. El único día que descanso es el domingo. Ese día es para mí y para Dios; voy a la iglesia y le agradezco por mis caballos y por estar viva. 

    ¿Eres feliz con este trabajo?

    Sí. Yo creo que por eso volví. Ellos me sanan, como yo los sano a ellos. He pasado muchas cosas. Hoy, mientras te doy esta entrevista, tengo un aneurisma en la aorta, secuela de una operación. Estuve sin caminar, con dolor, pero venir acá fue una verdadera sanación. Caminaba con ellos aunque me doliera. Ellos me ayudaron. Son mi vida junto con mis hijos.

    Me recargo de energía con los caballos. Es algo inexplicable. Incluso el finasangre más loco se queda tranquilo conmigo. Eso es impagable. Un día, el veterinario me dijo: “Tus caballos te necesitan”. Y yo creo que sí, si pudieran hablar, tendríamos grandes conversaciones.

    Claudia, solo queda darte las gracias por la entrevista. Es una historia hermosa y es muy emocionante la conexión que tienes con los caballos.

    Gracias a ustedes. Jamás pensé que daría una entrevista, y si mi historia sirve para que otras chicas se motiven a aprender este trabajo, o para que mis colegas traten mejor a los caballos, con eso me doy por pagada.

    La historia de Claudia Ramírez es un relato de amor, lucha y sanación junto a sus caballos. Su vida es un ejemplo de entrega y pasión, donde el cuidado se convierte en un lenguaje más allá de las palabras. Una mujer valiente que busca inspirar a sus pares con un trabajo cargado de cariño. 

    Claudia nos recuerda que sanar también es un acto de amor profundo y verdadero.

  • Israel Villagrán, el jinete que conquistó la pista y a la gente

    Israel Villagrán, el jinete que conquistó la pista y a la gente

    Entrevista: Daniela Muñoz C. 

    Edición: Ricardo Ortega

    La hípica siempre nos presenta una variable bien interesante, donde convergen la sangre nueva y la experiencia. Sin embargo, pocos son los que realmente logran cruzar y ganarse el corazón de generaciones enteras amantes de esta actividad; así podemos comenzar la historia del látigo nacional Israel Villagrán, egresado de la escuela de jinetes en el año 1992, y quien a sus 51 años sigue montando como desde el primer día en que se enamoró de esta arriesgada profesión.

    Aquellos que lo vieron correr cuando eran niños, hoy son adultos que siguen admirando su constancia, nobleza y humildad, dentro y fuera de la pista. Con más de 822 carreras ganadas, la gran mayoría en el Valparaíso Sporting, Israel Villagrán no es solo un jockey: es historia viva del turf en Viña del Mar.

    Con perseverancia y trabajo, se ha convertido en un referente para el público, sus pares y las nuevas generaciones, que lo ven como un verdadero ejemplo a seguir, cosa que es notoria cuando uno lo ve trabajando en las mañanas y compartiendo en la sala de jinetes.

    Israel Villagrán y su primer triunfo.

    Israel es un hombre tímido frente a las cámaras y de pocas palabras ante los periodistas, pero aunque no se proclame ídolo, hay muchos que lo tienen en lo más alto del corazón hípico. Cuando haces las cosas bien es normal que nazca una admiración y respeto por ti.  Así lo vive Villagrán, que ha sabido levantarse de un sinfín de lesiones y caídas, ganando gracias a esto apodos como “El Androide Inoxidable de la Hípica” (denominación otorgada por este medio). 

    Israel, ¿Cómo te iniciaste en el mundo de las carreras de caballos?

    Mi familia es hípica. Mi papá fue jinete, también mi abuelo y mis tíos. Soy familiar de los Castillo; Pablo Castillo, Orlando Pedro Castillo. Mi abuelo trabajó varios años. Fue capataz de un corral y desde chico me llevaban para allá, donde montaba y todo. Y de a poco le fui agarrando cariño a la hípica porque después de mis estudios me iba al corral donde estaba un primo y lo ayudaba a trabajar, a cuidar caballos y así, de a poquito, me fui enamorando de la hípica hasta el día de hoy.

    Royal Castle e Israel Villagrán ganando en 2008.

    Sin duda lo llevas en la sangre. ¿De dónde nace la idea de ser jinete? ¿Seguir la herencia familiar?

    Claro, esto es una bonita herencia familiar.

    ¿Tus mayores referentes serían de tu familia?

    Sí, toda mi familia, todos son buenos referentes. A mi tío de chiquitito lo veía ganar carreras en el Hipódromo Chile. Se ganó estadísticas, fue un buen jockey, ya no está ejerciendo, pero sí lo veía harto. Lo ayudaba también en la sala de jinetes, le sacaba las botas, lo ayudaba con los aperos. Sí, de a poquito, siempre estuve ligado a la hípica, siempre, siempre, toda la vida, hasta el día de hoy.

    Israel Villagrán ganando en la antigua pista 2 de pasto en Viña.

    ¿Y qué significa la hípica para ti?

    Simplemente todo. Me lo ha dado todo. Me ha dado una hermosa familia. Todo lo que tengo me lo ha dado la hípica. Gracias a Dios.

    ¿Y te consideras un jockey querido por la gente?

    Sí, me doy cuenta de que igual hay mucha gente que me tiene afecto. Son pocas las personas que me gritan cosas o que me tienen mala. En realidad, no me considero muy popular entre la gente, pero sí, tengo harto cariño de la afición. 

    ¿Qué significan para ti los colores del Pompita?

    Todo. Siempre le digo al propietario que yo prefiero correr los caballos de él, que correr otros caballos. Así que siempre que hay un caballo de él y otro que yo haya corrido, prefiero correr los del Pompita. Con él nos iniciamos y hemos estado toda la vida ligados. Somos familia, así que con mayor razón.

    Israel Villagrán posando con los colores del Pompita.

    ¿Cuáles son las carreras más importantes que has ganado hasta la fecha?

    Me gané la Copa de Plata Ítalo Traverso Pasqualetti en el 2002 junto a Sundstron. En ese tiempo ese clásico era Grupo I, era más importante y significó harto. La preparaba Alberto Donoso, más conocido como el “Tío Beto”. Él ya falleció, pero esa fue una de las carreras más emocionantes y yo era joven, me catapultó bien alto.

    Israel, llevas muchos años casado con una trabajadora muy querida del Sporting. ¿Cómo fue encontrar el amor en esta actividad?

    Hermoso. Es lo mejor que tengo junto a toda mi familia. Mi pareja me ha acompañado en todas y la familia igual. He tenido accidentes donde mi mamá me ha dicho que no corra más, que ya está bueno porque les da miedo, pero uno ya estando en este trabajo, le pierde miedo a los caballos, a caerse. Uno no le teme a nada, porque aparte que esto es lo que uno sabe hacer, y por lo menos yo trato de hacerlo bien.

    Israel Villagrán y Mariela Gaudio.

    ¿Y te sientes identificado como un referente del Valparaíso Sporting?

    No me siento identificado, pero sí me gusta cuando me tratan con cariño. Por ejemplo, una vez el relator dijo: “Israel Villagrán, un emblema viñamarino”, cuando lo dijo lo escuché por el parlante y me sentí bien, me gustó. Pero que yo me sienta así como que yo soy el emblema, no creo. Pero me gusta cuando la gente lo dice, me emociona.

    ¿A lo largo de tu carrera, cuáles son los caballos que han marcado tu vida?

    Anahola es una de mis referentes, sin duda la mejor de todas. Igual quedé recontento con esa nota que hicieron ustedes en Indice 1, cuando gané con la hija de ella (Merluziana). Y claro, cuando gané me sentí más contento que cuando ganaba con la mamá, porque la sentí como que era muy igual, como que me había reencontrado con Anahola. Esa es una de las alegrías más bonitas que tuve.

    Israel Villagrán y Anahola.
    Merluziana e Israel Villagrán ante los reporteros gráficos.

    ¿Cuáles son tus metas a corto plazo?

    Yo he ganado muchas carreras, llevo como 800 y mi meta, ojalá así Dios quiera, si tengo vida y salud, es llegar a las 1.000, que sería mi sueño. Con eso ya los habría cumplido todos, porque ganarse mil carreras no se las gana cualquiera. Y yo corro acá en Viña no más, casi todas me las he ganado acá, y lograr todos esos triunfos en un solo hipódromo es buenísimo, además que es súper difícil y complejo.

    ¿Cuál ha sido la mayor alegría que has vivido en esta actividad?

    He tenido muchas alegrías. Una vez estaba corriendo y gané tres carreras. Además, ese mismo día nació mi primera hija. Creo que fue el día más feliz de mi vida. Terminé de correr y me fui al parto, porque era un parto compartido. Era la primera vez que entraba a uno, porque era mi primera hija, y ese día fue uno de los más felices. Una emoción indescriptible. Un día redondo.

    Fotos del recuerdo de Israel Villagrán.

    ¿Cuál ha sido la pena más grande que has tenido con la hípica?

    Cuando perdí a mi papá, porque era mi hincha. Me mató con esa pregunta, pero vamos no más, si total la hípica sigue (Israel se emociona).

    ¿Qué mensaje les dejarías a todos tus seguidores?

    Que los sueños se cumplen, hay que ser perseverante y buscarlos pese a todas las complicaciones que se puedan dar en el camino. Cuando uno ya los logra, se siente pleno y satisfecho, y esa es la idea. Yo siento que ese es el impulso de la vida, lograr tus metas y hacerlas, pero hacerlas bien y con ganas. Eso es bueno.

    Victoria de Israel Villagrán junto a Orient Beach en la jornada del Derby 2007.

    ¿Algún consejo para los nuevos jinetes, las nuevas generaciones?

    Tienen que trabajar harto no más. Esto se gana con harto trabajo y sacrificio. Esa es la clave del éxito. Trabajo y sacrificio.

    Algo que tu demuestras al tener más de 800 carreras ganadas, porque sigues trabajando todas las mañanas junto a los caballos…

    Todas las mañanas estoy ahí trabajando, de lunes a sábado, y le hago harto empeño. Monto harto y por eso también corro hartos caballos. Gracias a Dios, la gran mayoría de los preparadores me tienen buena. Les corro a todos. No tengo ningún preparador que me diga: “no, yo a ti no te echo a correr”. Todos me echan a correr y, gracias a Dios, me va bien.

    Rubia Ester e Israel Villagrán ganando el 18 de octubre de 2006 en Viña.

    Y para terminar, ¿cuéntanos cómo es un día en la vida de Israel Villagrán?

    Hoy me levanté en la mañana a trabajar. Después de trabajar, me vine a las 10 AM a la sala de jinetes, me vestí para trotar; troté de 11 a 12. A las 12:30 ya me había bañado y estaba listo en la sala de jinetes. Y a las 13:30 horas ya es la primera carrera. Después corro toda la reunión y espero a mi esposa, que también trabaja aquí mismo, y nos vamos juntos a la casa. Y llegar a la casita ya es satisfactorio, ya que uno regresa con vida y salud. ¿Existirá algo más lindo que ver a mis niñas esperando que uno llegue? No creo. Ellas se ponen felices cuando uno llega bien y te da una alegría inmensa para terminar el día.

    Es súper sacrificada la vida de un jinete…

    Sí, muy. Aparte, esto uno no lo hace solamente los días de carrera, porque uno tiene que mantenerse trotando, comiendo sano para no engordar y tener un estado físico pleno para no tener problemas con el peso. A mí no me gusta tener ese problema, así que gracias a Dios me cuido.

    Muchas gracias por contarnos tu historia.

    Gracias a ustedes y un saludo a todos sus seguidores. 

    Samio le entregó un triunfo a Israel Villagrán tres días después de su cumpleaños en el 2000.

    Fotografías: Fotoficial.cl – Concettina – Repositorio de Indice 1 – Facebook de Rodrigo Lizama.

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  • Ximeno Urenda, el león de la hípica viñamarina

    Ximeno Urenda, el león de la hípica viñamarina

    La hípica viñamarina tiene un romanticismo que pocos logran apreciar. Ximeno Francisco Urenda Pastene, un apasionado de esta ciudad y, especialmente del Valparaíso Sporting, tomó la decisión de dedicar su vida a la preparación de caballos en el recinto que lo vio crecer. Ingeniero de profesión, a sus 50 años ha alcanzado la gloria en más de mil oportunidades y ha logrado representar a Chile a través de Latinoamérica. 

    Con una sonrisa que lo distingue, el preparador conversó con Indice 1 sobre su carrera profesional, los desafíos que tiene por delante y su estrecha relación con su gran amigo Savitar.

    ¿Cómo llegaste al mundo de la hípica? 

    – Mi familia siempre ha estado ligado a la hípica, eran propietarios, por eso desde chico, incluso antes de nacer, mi papá ya estaba metido acá. He estado toda mi vida aquí, antes del otro lado, como apostador y propietario más que del ámbito de los gremios.

    ¿Y crees que tu familia es parte importante del Valparaíso Sporting?

    – Sí, sin duda. Mi tío Beltrán fue director harto tiempo, luego fue vicepresidente, mi abuelo también formó parte del Sporting trabajo acá de comisario y mi papá por muchos años fue jefe del área hípica, estaba a cargo del handicaper, también de los corrales. La familia ha estado metida aquí por bastante tiempo.

    ¿Qué importancia tiene tu padre y don Beltrán Urenda en tu entrada al mundo de la hípica?

    – Ellos fueron fundamentales al momento de decidir ser profesional. Mi primer cliente importante fue don Beltrán que tenía los caballos del stud Quo Vadis y mi papá era quien me hinchaba todo el tiempo para que yo me atreviera y tomara la decisión de dedicarme profesionalmente a ser preparador.

    Cuéntanos un poco más de la relación del Stud Quo Vadis con tu familia

    – El Stud Quo Vadis, el titular es mi papá, él es el dueño de los colores y los caballos de la familia corrían con esa chaquetilla. El dueño de los caballos era Don Beltrán, que era el hermano de mi abuelo. En el fondo eran de la familia, así que siempre hemos estado detrás del Quo Vadis con todos sus ejemplares.

    Si te mencionamos al caballo Il Leone ¿Qué se te viene a la mente? 

    – Il Leonel con él me gané la carrera 60, pasé a ser preparador de primera categoría y era del Quo Vadis precisamente, ese día ganó con Juan Hermosilla, un jinete con el que ganamos bastantes carreras, era la primera monta del stud durante harto tiempo, pero desgraciadamente tuvo un accidente después y tuvo que dejar de correr.

    ¿Cómo tomaste la decisión final de querer preparador? 

    – Yo comencé como ayudante de mi tío Rodrigo, él sacó patente, más o menos por el 2003 y cuando tuvo su patente me entusiasmé. Dejé el trabajo que tenía y me vine a trabajar con él ayudándole. Después a mi tío le empezó a ir bien, le ofrecieron unos caballos en Santiago, estuvo a cargo del stud Los Tanderos allá y necesitaba alguien que se hiciera cargo del corral, de viña, así que me dijo que los caballos los viera yo y él veía los de Santiago. 

    Finalmente, me dijo saca tu patente y que los caballos corran a tu nombre, si al final el que está a cargo de Viña eres tú y me impulsó a que partiera definitivamente corriendo a mi nombre.

    ¿Con qué caballo lograste tu primera victoria y cómo fue ese triunfo?

    – Ese día ganamos con un ejemplar del stud Dacamaxi, que es de un muy buen amigo de mi papá, Cristian Rojas, y fue de los primeros propietarios que tuvimos en el corral. Ganó la carrera de perdedores 1000 metros con Israel Villagrán, que nos montaba bastante en esa época, en una linda atropellada. Fue bien emocionante para nosotros. Por supuesto que siempre recuerdo ese triunfo con mucho cariño y con bastante nostalgia, ha pasado harto tiempo, pero sigue grabada esa carrera.

    ¿Crees que tu amistad con Carlos Saavedra, propietario del stud Los Leones, marcó un antes y un después en tu carrera como preparador?

    – Sí, la verdad es que uno va teniendo hitos en su carrera como preparador y la llegada de Los Leones indudablemente fue un golpe de energía grande al corral. Han aportado con caballos de grandes líneas sanguíneas, de tremendo físico, con ejemplares así se puede trabajar, no sé si mejor, pero se puede optar a mejores competencias y por lo mismo hemos estado metidos en los grandes clásicos desde la llegada del Stud. Antes también tenía caballos buenos, pero eran 1 o dos por año y él aportó mucho para poder mejorar.

    Ustedes con Carlos se conocen desde muy jóvenes, pero ¿cómo se llegaron a unir por la hípica? 

    – Fuimos compañeros en el colegio, desde chicos. Yo llegué a los Padres Franceses en cuarto básico y fuimos amigos desde ese momento. Después por la universidad cada uno tomó su rumbo, él estudiaba en la Santa María, yo estudiaba en la Viña del Mar y nos veíamos de repente en los asados del colegio y cosas así.

    Yo le conté que me estaba dedicando a los caballos y él siempre me decía compremos uno, metámonos en los caballos, pero así como lo ha dicho él me lo han dicho varias personas y al final no se concreta nada, por lo mismo yo no le daba mucha bola al principio.

    Hasta que en uno de los últimos asados me dijo: ¿cuándo compramos un caballo? Para su suerte justo había un remate del Haras Don Alberto el martes siguiente; así que fuimos a la feria de criadores y compramos a León de Quilpué, un hijo de HenryTheNavigator, ganó varias carreras y figuró un par de clásicos.

    Con el paso del tiempo Carlos me dijo: «Me gustó esto de la hípica, pero yo quiero que corramos El Derby». Yo le dije que era lo que había soñado siempre, pero para eso hay que comprar caballos de más calidad y hay que gastar más plata. Él me dijo que buscáramos un caballo con esas características. 

    Y tuvimos la suerte de comprar Savitar, también compramos a Sud Americano, que todavía está con nosotros, y compramos otro potrillo que no dio el resultado que queríamos. Pero Savitar nos instaló inmediatamente en las grandes ligas; debutó, ganó y después estuvo siempre metido en los clásicos. Terminó corriendo El Latino, El Derby, el Gran Premio, cuanto clásico pudo. Incluso, puso un récord acá en la cancha para la Copa El Mercurio. Él ha tirado el carro desde ese momento, siempre tenemos la esperanza que nos aparezca otro como él, pero es difícil, no salen todos los días.

    Sin duda que la inversión de Los Leones irrumpió con mucha fuerza en el corral.

    ¿Qué significa Savitar para ti?

    – Savitar es como un amigo, hemos estado en tantas que uno le tiene un cariño especial, lo conocen en mi casa y es como el emblema del corral. Le tengo un cariño inmenso, ahora lo vamos a jubilar porque tiene un detallito menor en un  nudo, pero no queremos exponerlo a que se agrave de eso y vaya a terminar lesionándose. Ya se ganó todo lo que tenía que ganarse: el respeto de nosotros, pasear por Sudamérica, conocimos San Isidro, Maroñas y casi ganamos El Derby.  

    Es mi amigo, por eso hay que respetarlo y ya le toca descansar.

    Savitar y Ximeno Urenda.

    ¿Y se va a ir de reproductor?

    – Yo creo que vamos a hacer el intento con él, es un caballo que viene de Scat Daddy, es nieto, no es hijo directo. Scat Daddy ha dado muestras de ser un potrazo, los hijos de él han sido grandes reproductores porque no pensar que su nieto también puede hacerlo y ver en que termina la historia de Savitar.

    El retiro de Savitar

    De tus más de 1000 triunfos, ¿cuál es la carrera más importante y significativa que has ganado?

    – La más importante yo creo que ha sido la Copa Jackson. Es una carrera tradicional, además ganamos con un caballo que en el papel no tenía la primera opción pero derrotó de forma contundente a sus rivales, que no eran menores. Le ganó a Lukka, que después ganó el Gran Premio en el Club Hípico de Santiago, le ganó a Mi Elegido que luego era el mejor millero del Club Hípico. 

    Yo creo que esa es la carrera más importante que hemos ganado, pero espero que la más importante todavía esté por venir, pero por lo menos hasta ahora esa es la más destacada.

    Germanicus ganando la Copa Jackson - Fotooficial.cl

    ¿Y qué clásico sueñas con ganar? 

    – El Derby, pero también me gustaría ganar el Gran Premio y el St. Leger, pero El Derby es lo ideal, especialmente para uno que es viñamarino y que ha venido desde chico. Imagina que yo vivía en Los Castaños con mi papá y veníamos a ver los caballos que iban a correr cuando los trabajos eran los domingos.

    Hemos estado siempre bien impregnados y medios fanáticos de la carrera, ya participar era bonito, nos faltó poco para ganarla, así que quedamos con esa sensación de que en algún momento se puede ganar, por eso esperemos que se dé y sea un bonito momento.
    Han logrado representar a nuestro país en varios premios latinoamericanos. ¿Qué se siente llegar a esa importante carrera? 

    – La verdad es un orgullo inmenso, a veces uno no dimensiona lo que es estar en una carrera de este tipo, pero cuando uno llega allá y ve los preparadores de los rivales, ve los jinetes que van a participar en la carrera, se da cuenta que es una oportunidad única que no se puede desaprovechar. 

    Nosotros este año fuimos con un caballo que era suplente, buscamos la nominación en la cancha, pero desgraciadamente tuvimos hartos contratiempos en esa carrera clasificatoria (Cl. Valparaíso Sporting), llegamos cuartos, nos dieron el tercero porque lo molestaron harto a Roheryn y habíamos quedado un poco con la cara larga, porque no habíamos podido lograr la nominación. Entonces se bajó el caballo Mi Elegido y nos llamaron para ver si estábamos dispuestos a correr y dijimos inmediatamente que sí, porque representar a Chile en lo que sea yo creo que es un orgullo. 

    Y, si bien es cierto en el papel el caballo tenía muy poca opción, nos tratamos de jugar por entero la opción que teníamos, participó de la carrera, hizo una linda presentación a mi parecer; entró al derecho, le puso emoción, alcanzamos a pegarle un par de gritos, después sucumbió pero por lo menos hizo el intento y con eso uno se va tranquilo. A veces uno da la vuelta y el caballo no entra en carrera en ningún momento, queda un poco desanimado, pero al contrario, nosotros nos vinimos bien tranquilos, orgullosos de lo que hicimos y con ganas de volver a estar en esa instancia. 

    Uno está allá codeándose con Juan Suárez, conversando en las tardes, un tipo con una experiencia inmensa, preparador más ganador de la historia de la hípica; ves a Jorge Ricardo que aparece de repente, los mismos argentinos, Etchechury de una familia hípica inmensa; estar con Don Pato Baeza y con Juan Pablo, preparadores que más carreras han ganado en Chile; Don Oliverio Martínez, que fue esta vez y compartimos mucho. Son experiencias de vida que a uno como preparador le van aportando mucho, te da un aprendizaje que hay que atesorarlo, porque la hípica es de eso, también de vivir momentos y poder sacarle el mayor provecho a todo.

    Oliverio Martínez, Patricio Baeza y Ximeno Urenda en los días previos al Gran Premio Latinoamericano 2023

    La vida de un preparador no es fácil porque es un trabajo 24/7, ¿cuentas con el apoyo total de tu familia?

    – Sí, la vida del preparador es 24/7, no puedo decir que no es fácil, pero tampoco es un sacrificio inmenso. Nosotros hacemos lo que queremos, somos como un futbolista más o menos. Nos levantamos a entrenar, a estar con el caballo, verlo galopar; no estamos detrás de un computador, no estamos ahí atendiendo público, estamos en la pasión, en lo que nos mueve. Tenemos toda la semana la posibilidad de mostrar nuestro trabajo, de ponernos a prueba, de tratar de ganar carreras. 

    Es indudable que hay que ponerle todo el empeño posible y es una pega que consume mucho tiempo, hay que dejar de lado a la familia de repente en feriados, en fines de semana, a veces hay cumpleaños, cosas que no se puede participar, pero por suerte que mi familia entiende que la pega de uno es así. Uno vive de un espectáculo, así que los días que a lo mejor son quizás para el esparcimiento de unos son también los mejores para las jornadas de carreras, así que es demandante de tiempo, pero yo feliz, yo estaría todos los días metido en las carreras, de hecho estoy casi siempre, así que no me genera problema eso. 

    ¿Y sientes que en algún momento te ha faltado ese apoyo? 

    – Mi esposa me conoció aficionado a la hípica, en ese momento yo era del otro lado, pero me apoyó a hacer lo que hago profesionalmente, como todos de repente ella quiere que esté más tiempo en la casa, pero nunca me ha hecho un problema porque tengo que estar en mi responsabilidad, o sea es mi trabajo, si fuera doctor sería lo mismo. Uno tiene que estar aquí para los caballos siempre, dispuesto a la hora que sea y si hay carreras más aún. 

    En la hípica no son todos momentos felices ¿Cuál ha sido tu momento más complejo en la actividad?

    – He tenido varios momentos tristes. A veces los caballos se lesionan, se quiebran en la carrera y hay que terminar sacrificándolos, eso yo creo que es lo más complicado. Pero el momento más fome que me ha tocado vivir, fue una vez que salí dopado, o sea, no dopado, sino que yo corría un clásico de grupo y me equivoqué, habían cambiado recién la ley que impedía que los clásicos de grupos se corrieran con fenilbutazona y yo le puse fenil a mi caballo, porque estaba un poco metido en el sistema; viajábamos con el caballo en carro, llegábamos unas 5 horas antes de la carrera, le ponía una dosis de fenilbutazona que es un analgésico en el fondo, para ayudarle al caballo a que sí había tenido algún dolor o alguna incomodidad durante el viaje no repercutiera en la carrera, lo caminamos un poco y después salía el caballo a correr en el momento que le correspondía.

    Me traspapelé, de frentón no me acordé que ya no se podía correr ese tipo de carreras con ese producto y pasó la semana siguiente, llegó el examen de doping y mi caballo salió positivo a fenilbutazona, tuve que estar 3 meses de infantería,  hay que estar medio escondido, no pueden correr los caballos a nombre de uno, no puedes estar en la troya dando las instrucciones y eso es fome. 

    La suspensión ha sido el momento más desagradable, espero que no se repita. Estamos siempre expuestos a los errores, somos humanos, trabajamos con un grupo humano además y de repente uno trata de minimizar al máximo el riesgo, pero a veces se escapa igual de las manos, esperemos que no vuelva a suceder.

    ¿Cuáles son tus ejemplares regalones?

    – En toda mi trayectoria he tenido hartos regalones, los caballos míos son los que más he regaloneado porque uno les tiene un sentimiento más especial. Tuve al caballo Jim Morrison, ganamos hartas carreras, a veces en momentos en que más lo necesitaba, cuando uno está empezando, además uno cobra el premio de propietario y el de preparador, así que el cheque sale más grande, eso ayuda harto. 

    Pero yo creo que los de este último tiempo los han me han marcado más son Savitar, Mufasa, Don Fanucci y Germanicus. Yo creo que son los caballos más importantes que he tenido y también uno se termina preocupando más por ellos porque son más delicados, hay otros que son un poco más «carne de perro», pero por lo general el caballo que es bueno es un poco más delicado. Hay que estar más encima de él, aunque tratamos de estar encima de todos, pero uno siempre le pega una segunda mirada a todo lo que le pasa a ellos.

    ¿Quiénes son tus jinetes de confianza?

    – En este momento trabajamos harto con Ignacio Valdivia, con Gonzalo Ulloa, Jorge González siempre está corriéndonos algunos caballos. En su momento fue Jaime Medina, Guillermo Pontigo, tratamos siempre de buscar jinetes buenos. Al final los jinetes son parte fundamental, inclinan la balanza para uno muchas veces. Y los que te nombre son los de más confianza que tenemos, no es que desconfiemos de los demás, pero son jinetes que uno sabe que se la van a jugar por completo cuando uno los echa a correr.

    A Ignacio Valdivia ustedes fueron uno de los primeros equipos en darle la oportunidad cuando regresó de su suspensión. ¿Qué los motivó a tomar esa decisión?

    – Creemos que Ignacio Valdivia es un muy buen jinete, tuvo un problema de conducta que sin duda el tiempo y la madurez le han ayudado a superar, pero tiene condiciones innatas para ser un jinetazo. Es un jinete que es muy tranquilo, mide bien los tiempos. Además, con el caballo Roheryn se entendía muy bien, por eso también decidimos llevarlo al Latino, creíamos que era una oportunidad que él se había ganado y que necesitaba de ese bagaje, de estar metido en ese tipo de situaciones para mejorar aún más lo que tiene innato.

    Los jinetes a medida que van atesorando experiencias, sin duda también que van mejorando mucho y él necesitaba esa experiencia, había otros que también han hecho méritos, pero han pasado por eso ya y creíamos que Ignacio era el adecuado para hacerse cargo del caballo.

    ¿Qué crees que te diferencia de los otros preparadores? 

    – Yo no sé si me diferencio mucho de los otros preparadores, ya que todos tratamos de hacer las cosas un poco parecidas, tratamos en el fondo de hacer las cosas bien, creo que a veces gana el que se equivoca menos y eso de repente es la decisión del momento. Uno a veces siente que el caballo está de una manera, tiene que hacer una cosa y decide hacer otra y toma un camino que no corresponde. 

    Pero no creo que me diferencie mucho, yo creo que lo distinto es que quizás son los caballos que tengo, porque al menos en Viña, tengo caballos de primer nivel y esos caballos no corren tan seguido como los de los demás colegas que tienen ejemplares que hay que meterlos en el sistema y estar corriendo en el hándicap. En Viña hay carreras más cortas que carreras largas y por eso también corren más seguido. Pero no creo que sea porque el estilo de ellos sea ese o el mío sea distinto. Yo creo que más que nada el caballo va indicando que carreras tiene que correr y yo no puedo correr mis caballos en cualquier carrera, entonces tengo que esperar la carrera precisa que tienen ellos y eso va haciendo que uno trabaje de manera distinta.

    ¿Qué cosas cambiarías de la hípica nacional? 

    – Me gustaría que entrara más gente a la hípica, a veces se critica que se ha ido concentrando un poco la hípica, pero yo creo que es también producto que ha salido gente de la actividad y no se ha ido renovando. No ha ido entrando gente nueva, entran pocos. Y los que se han ido perdiendo como Matancilla o criaderos así grandes, los absorbieron otros haras que de otra manera hubieran desaparecido. Entonces tampoco es problema de ellos, si no que no aparecen nuevos o no se renuevan los que están para competir.  

    Yo creo la hípica va un poco la mano también con cómo están las cosas en el país, siento que navegamos un poco dentro de las posibilidades, por ejemplo, en este momento la economía está mala, el juego está malo, los premios van a bajar y poco y nada se puede hacer contra eso, no se le puede obligar a la gente que esté apostando cuando no tiene plata para cubrir sus necesidades básicas. Cuando mejoren las cosas, quizás existan otros osados que quieran entrar a la hípica, porque hay que ser medio irracional para apostar por esto, es complejo. 

    ¿Qué es lo que más te gusta y qué es lo que cambiarias del Sporting? 

    – A mí me gustaría que el Sporting corriera todo el año en pasto, o sea, haría un sistema para que la cancha de pasto pueda ser utilizada todo el tiempo, a mí me da vergüenza cobrarle flete a un propietario porque tenga que ir a correr un caballo modesto, no de primera línea al Club Hípico porque desde agosto u septiembre en adelante, no tiene carrera en Viña porque el caballo no se acomoda bien a la arena. 

    Yo creo que en los tiempos que estamos podría hacerse algo, que sé yo, correr cada 15 días en pasto, no tiene para qué correr todas las semanas, pero sin duda eso le cambiaría al Sporting, la cancha está impeque eso no se puede discutir, pero si la cierran obvio que va a estar buena, pero es demasiado tiempo.

    No sé qué más le cambiaría al Sporting. Este lugar es algo más romántico, es media irracional la hípica, parte de la irracionalidad es también el Sporting, uno corre por los mismos gastos que en Santiago, pero corre por un premio mucho menor, la competencia quizás es un poco más baja y los caballos tienen posibilidad de ganar más seguido carreras.  

    Finalmente, los preparadores acá nos hemos adecuado a ese sistema y nos acomodamos un poco, pero lo que más me hace ruido es eso, que hay que cerrar la cancha. No me parece.

    ¿Es difícil vivir de esta actividad?

    – Sí, no se gana plata acá, nada, hay muy pocos que deben tener plata trabajando en la hípica, pero es lindo, eso es lo importante. Si al final la vida no es para llenarse, los bolsillos de plata es para disfrutarla, para desarrollar la pasión de uno, para estar con amigos, para sacarle el jugo a eso y eso es lo que más da la hípica, relaciones entre personas, compartir la pasión. Yo creo que es lo más significativo de este mundo.

    ¿Cómo te ves en 5 años más?

    – Aquí metido todavía, espero que la fuerza me dé para muchos años más, pero sin duda yo no me voy a mover acá. Yo creo que voy a salir con las patas para adelante del corral algún día. Espero haberme ganado un par de grupos 1 antes, pero voy a seguir acá.

    Finalmente, algún mensaje para todos los seguidores de tu carrera que te tiran buena onda y te dejan mensajes felicitándote por tu trabajo.

    – Yo le agradezco a todos, la verdad me siento una persona querida, al menos muchos enemigos no tengo, creo. Así que agradecerles siempre el apoyo a mis caballos, siempre salen bien jugados, a veces no tienen mucha chance, pero igual los juegan, pero eso les agradezco, nosotros damos siempre el 100, tratamos de llevar los caballos, cuando van a Santiago a correr, en la mejor condición, nos cuesta un sacrificio inmenso, cuesta plata llegar allá. Así que si mis caballos llegan allá que confíen en que van a tratar de hacer lo mejor posible.

    Agradecido de todo el apoyo que brinda la gente, es increíble cuando yo traigo a los niños a las carreras y ellos se sorprenden y me dicen: «Oye, te saludo ese señor». De repente uno no los conoce o llega a Santiago y pasa lo mismo con gente que uno nunca ha visto, pero lo tienen individualizados a uno y lo hacen sentir más importante de lo que es. Por lo menos el ego me lo dejan por allá arriba eso es bonito y le agradezco de verdad a todos los que apoyan al corral.

    Ximeno Urenda y Savitar